¿Qué soy?
mujer
objeto
niña
muñequita persuasible de ojos firmes
inocencia obscura de recuerdos
tristeza ahogada en los silencios.
¿Qué soy?
senos
nalgas
sexo
cuerpo fatigado de deseo
carne pútrida y con frío
andante cadáver para buitres.
Dime, qué carajos soy...
porque nadie ve mis manos más que el muerto,
y mi voz callada grita los silencios que me embriagan,
y ellos juzgan lo que ven,
pero los ojos no perciben lo que soy.
Dime, creador de esta alma miserable,
para qué el alma,
para qué el cuerpo,
universo que segrega mis fragmentos
silueta cegadora de virtudes
¿es mi alma que carece de bondades?
¿soy?
¿qué soy?
sólo astillas de barrote abandonado
leña muerta en un campo silvestre
un trozo de carne dura y correosa
ilusión de pretensiones ajenas
gallina que no se deja atrapar
revolotea.
lunes, 25 de julio de 2016
jueves, 21 de julio de 2016
Corazoncito de alabastro.
Llevo tantísimos años huyendo
la avaricia esconde a mi corazón
y eso también cansa...
Hoy he tirado la toalla
he abortado esa estúpida batalla,
voy a sacarlo del cajón,
voy a dar una exhibición
porque aquí encerrado...
lo devoran las polillas.
Y luego todo ese cariño derrochado
esas llaves que no abren el delirio
porque no se abre con llave
sino con mi propio sacrificio.
Y es que uno se cansa de vivir en prohibición
una se agobia de huirle al amor
y se rinde al construir murallas,
de estarse segura también se cansa;
hoy no tengo fuerza para inventar algún pretexto
¡Qué se canse el miedo!
¡Qué reviva el alma!
qué caiga la advertencia sigilosa que carcome las entrañas
qué el rumor sea sólo un engaño
qué tus labios no me hagan bajar la mirada.
la avaricia esconde a mi corazón
y eso también cansa...
Hoy he tirado la toalla
he abortado esa estúpida batalla,
voy a sacarlo del cajón,
voy a dar una exhibición
porque aquí encerrado...
lo devoran las polillas.
Y luego todo ese cariño derrochado
esas llaves que no abren el delirio
porque no se abre con llave
sino con mi propio sacrificio.
Y es que uno se cansa de vivir en prohibición
una se agobia de huirle al amor
y se rinde al construir murallas,
de estarse segura también se cansa;
hoy no tengo fuerza para inventar algún pretexto
¡Qué se canse el miedo!
¡Qué reviva el alma!
qué caiga la advertencia sigilosa que carcome las entrañas
qué el rumor sea sólo un engaño
qué tus labios no me hagan bajar la mirada.
Menguada inexactitud.
No sé qué me pasa
¿por qué reviven las ruinas?
los ojos me hallan, me callan
y tiemblo.
Yo me quedo quieta
¿qué hace a su caricia hermosa?
el amparo como el fuego
me tocan y ardo.
Creo en el silencio,
el que nace de sus besos
pacificador de mis demonios
¿por qué le pienso y pienso?
Concurren mis labios
y se desvanece
es imposible la verdad
cuando el llanto canta.
Cuesta la vida cada silencio
da el mismo miedo cada sepelio
y lucho por ser agua de río
y me pongo a arar la tierra infértil
no hay manera de luchar contra el frío
si su cuerpo no encuentro en mi camino.
¿por qué reviven las ruinas?
los ojos me hallan, me callan
y tiemblo.
Yo me quedo quieta
¿qué hace a su caricia hermosa?
el amparo como el fuego
me tocan y ardo.
Creo en el silencio,
el que nace de sus besos
pacificador de mis demonios
¿por qué le pienso y pienso?
Concurren mis labios
y se desvanece
es imposible la verdad
cuando el llanto canta.
Cuesta la vida cada silencio
da el mismo miedo cada sepelio
y lucho por ser agua de río
y me pongo a arar la tierra infértil
no hay manera de luchar contra el frío
si su cuerpo no encuentro en mi camino.
Deseo engendrado.
Me busca tu boca
tus letras me provocan
y yo tan miserable
de palabras tan secas
con los labios tan muertos.
Me acarician tus versos
y mi piel engangrenada
no se eriza, no arde;
tus manos de bestia
me susurran el amor
y el vértigo me hala,
pierdo la noción.
Me cuca tu boca;
el tetris de tus versos
cae más rápido
que el quejido de mi respiración,
somos astros desarmados
con espinas en la voz.
tus letras me provocan
y yo tan miserable
de palabras tan secas
con los labios tan muertos.
Me acarician tus versos
y mi piel engangrenada
no se eriza, no arde;
tus manos de bestia
me susurran el amor
y el vértigo me hala,
pierdo la noción.
Me cuca tu boca;
el tetris de tus versos
cae más rápido
que el quejido de mi respiración,
somos astros desarmados
con espinas en la voz.
miércoles, 6 de julio de 2016
Ya no.
Recuerdo exactamente la última vez
ésta tonta juró que no volvería a suceder,
después de tantos años... el nuevo abandono,
el mismo abandono...ésa era la última vez.
El desconsuelo, la rabia
la estupidez emanante
¿cuántas mascaras derramadas?
exasperación descontrolada
irse a herir en otra parte.
La idea dolorida también irrita
pero la piel ya no lastima
porque la boca dejó de pronunciar
porque el quebranto trae el regocijo
y el sollozo juboiloso
refleja en su llanto la alegría.
ésta tonta juró que no volvería a suceder,
después de tantos años... el nuevo abandono,
el mismo abandono...ésa era la última vez.
El desconsuelo, la rabia
la estupidez emanante
¿cuántas mascaras derramadas?
exasperación descontrolada
irse a herir en otra parte.
La idea dolorida también irrita
pero la piel ya no lastima
porque la boca dejó de pronunciar
porque el quebranto trae el regocijo
y el sollozo juboiloso
refleja en su llanto la alegría.
sábado, 2 de julio de 2016
Hoy besaron mis labios las moras
y de pronto me vi sincera
vi Rocio niña
Rocio salvaje
Rocio que trepa los árboles
de la cara morada embarrada.
Un parpadeo hizo ver el recuerdo en la boca
y luego saber que Rocio no trepa los árboles
que Rocio tiene muchas fracturas
y por eso todo lava y desinfecta.
Las moras se volvieron amargas
cuando supieron lo que susurro al viento
cuando vieron que miro al cielo por consuelo
que aunque la niña quiera quedarse inmóvil
la vorágine del universo la envuelve
y hala
y no es más que un pequeño Rocío
que muere cuando la canícula aparece
y anda.
y de pronto me vi sincera
vi Rocio niña
Rocio salvaje
Rocio que trepa los árboles
de la cara morada embarrada.
Un parpadeo hizo ver el recuerdo en la boca
y luego saber que Rocio no trepa los árboles
que Rocio tiene muchas fracturas
y por eso todo lava y desinfecta.
Las moras se volvieron amargas
cuando supieron lo que susurro al viento
cuando vieron que miro al cielo por consuelo
que aunque la niña quiera quedarse inmóvil
la vorágine del universo la envuelve
y hala
y no es más que un pequeño Rocío
que muere cuando la canícula aparece
y anda.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)