Pasé tantas noches en las manos de Karen
que parecía que hubiera zurcado mi piel
como una víbora me desescamé
y mi cuerpo se llenó de ternura
Objeto de pasión me convertí
la nueva piel ante el fuego
y fui carne
y fui deseo
y de las manos de Karen
en mi piel no había recuerdo
Luego, un niño con un bisturí
se la llevó toda,
me dejó desnuda,
y entre mis huesos
y con cinceles
grabó su nombre, Rom-
pió mi coraza con él... el ... el.
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